Por Raúl Quiñónez, Coordinador de Programa del Centro de Estudios Ambientales y Sociales (Ceamso). [email protected]

A 6 meses de la conclusión del plan nacional de Gobierno Abierto que busca promover y alcanzar mayores niveles de participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas para el periodo 2014–2016, es importante reflexionar sobre esta agenda de trabajo que gobierno y sociedad civil han conjuntamente elaborado.

Los planes de Gobierno Abierto fijan una hoja de ruta clara para que gobiernos y ciudadanos colaboren en la concreción de aquellas reformas necesarias para hacer coincidir los recursos de los gobiernos con los requerimientos de los ciudadanos.  La Cumbre Global de la Alianza para el Gobierno Abierto, llevada a cabo del 27 al 29 de octubre pasado en la ciudad de México, y el Seminario Nacional de Gobierno Abierto, realizado en Asunción el 17 de Noviembre pasado, arrojan una serie de experiencias que deben ser consideradas en este proceso.

En la Cumbre Mundial de la Alianza para el Gobierno Abierto, las experiencias presentadas por cerca de 1.500 representantes de la sociedad civil y los gobiernos de más de 60 países muestran la necesidad de enfatizar el mensaje que los planes de gobierno abierto deben ser considerados como un medio para mejorar la capacidad de los gobiernos de incidir en la calidad de vida de sus ciudadanos. Con este mensaje en mente, se determinó que de ahora en adelante  los esfuerzos de Gobierno Abierto ya no pueden circunscribirse al Poder Ejecutivo, pues la calidad de vida de los ciudadanos depende también de las acciones de los Poderes Judicial y Legislativo.

Las experiencias presentadas en el foro, y experimentadas por el Paraguay, muestran la necesidad de desmitificar los procedimientos judiciales para generar un mayor entendimiento en el ciudadano que el sistema de justicia es un servicio público y que por tanto debe posibilitar la solución del conflicto de una manera eficaz, transparente e independiente; promoviendo la accesibilidad y la seguridad, y respetando los derechos humanos.

De igual manera, se requiere de un Poder Legislativo que promueva reformas legales que consoliden la transparencia, el acceso a la información, el control de desempeño de las instituciones que ejecutan recursos públicos, y finalmente la integridad institucional, entre otros.

Asimismo, es imprescindible sumar a los gobiernos departamentales y municipales a los procesos de Gobierno Abierto. Al tener los gobiernos locales más contacto con el ciudadano, más impacto tienen en su vida cotidiana y en la noción que los mismos se hacen del Estado. Por tanto, es imperante que los gobiernos departamentales y municipales transparenten sus procesos de toma de decisiones y gastos presupuestarios, y busquen la participación de los ciudadanos para determinar las prioridades de inversión a nivel local.

Capitalizando sobre los mensajes de la cumbre mundial de Gobierno Abierto y sobre los avances y desafíos del Plan Nacional 2014–2016, se realizó el Seminario Nacional de Gobierno Abierto, para continuar en este proceso de creación conjunto Estado y sociedad civil.

El Centro de Estudios Ambientales y Sociales (CEAMSO), con otras organizaciones de la sociedad civil y representantes del gobierno paraguayo asistimos a dicha cumbre con el fin de evaluar los avances y los desafíos que representa para los gobiernos la puesta en práctica de mecanismos que hagan más accesible la información hacia los ciudadanos y promuevan una cultura de gestión transparente desde el gobierno.

Entre los avances, los participantes mencionaron que las acciones implementadas permitieron que los paraguayos cuenten hoy con las condiciones necesarias para ejercer su derecho constitucional de solicitar información pública.  Hoy podemos conocer los bienes y servicios adquiridos por el Estado, en qué áreas sociales se prioriza el gasto, cuáles son los servicios de salud y de justicia que se prestan y dónde, y qué oportunidades existen de incidir de manera constructiva en la elaboración e implementación de políticas públicas, entre muchos otros elementos que afectan a todos los ciudadanos.

Entre los desafíos del futuro plan, los participantes coincidieron en la necesidad de seguir expandiendo la política de datos abiertos, apoyando la generación de capacidades en el mismo Estado y en la sociedad civil, para el uso de la información pública con miras a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

El Programa de Democracia y Gobernabilidad de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en Paraguay, implementado por el Centro de Estudios Ambientales y Sociales (CEAMSO), asume el desafío de continuar apoyando la co-creación del 3er Plan Nacional de Gobierno Abierto 2016/2018,  fomentando el trabajo conjunto de creación entre Estado y sociedad civil, y apuntando a que el servicio público se constituya en uno de calidad por y para los ciudadanos paraguayos.

Créditos de Fotografía de Portada: Paloma Baytelman